Sindicato Alberto Hurtado firma Contrato Colectivo 2019-2021 con logros históricos en empleo, participación y familia

Este miércoles 9 de octubre se llevó a cabo la firma del Contrato Colectivo 2019-2021, por parte de la directiva del Sindicato Alberto Hurtado Cruchaga y el rector de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, don Claudio Elórtegui Raffo. El proyecto presentado por la directiva de la organización sindical, estaba enfocado para avanzar en temas de empleo, participación y familia, donde se lograron importantes avances en todas las áreas.

En materia de empleo se logró establecer una revisión de la estructura de remuneraciones, con la idea de simplificar los ítems existentes para mejorar los procesos crediticios en los bancos y otros trámites asociados. De igual manera, se logró establecer la revisión de las plantas, con el fin de evaluar las estructuras actuales y los efectos negativos, de algunos cambios realizados con anterioridad, que pueden afectar a los trabajadores, además de mejorar el sistema de desarrollo personal, donde la empresa ha reconocido la necesidad de contar con un programa de capacitación permanente para sus trabajadores.

Otro logro importante fue la reajustabilidad de las remuneraciones, obteniendo el 1% sobre el IPC para los años 2020 y de igual forma para el año 2021, aplicable al sueldo base.  Además, se incrementó la asignación colectiva 1 de un 12% a un 13.5% y la asignación de negociación colectiva SAHC se incrementó en un 10% para el 2020 y 11% para el 2021.  Estos ítems son base de cálculo que generan un crecimiento en otros ítems de la estructura de remuneraciones. Adicionalmente, se lograron 6 puntos en los bonos de negociación colectiva. Acorde a las palabras de la directiva, estos importantes logros se pudieron concretar, gracias a que el bono de armonía no se puso sobre la mesa hasta tener el resto de las conversaciones zanjadas, poniendo el foco en buscar mejoras permanentes en el tiempo.

En participación se ha conseguido ser parte de los procesos de concursos y promoción, donde además se han establecidos los cargos de confianza, siendo éstos entendidos como aquellos puestos de trabajo como Directivos, Jefaturas y Coordinadores o los que se establezcan por sobre estos y que no requieren de concurso. La presidenta del SAHC, Lorena Yáñez Peretti, menciona que este es un hito muy importante para la organización, puesto que se ha luchado muchos años por conseguir ser parte de estos procesos, logrando hoy día poder supervisar, vigilar y acompañar a los trabajadores en esta instancia.

Sin embargo, uno de los temas con mayor fuerza dentro del trabajo presentado en la negociación colectiva estaba relacionada con la conciliación familiar-laboral. En esta materia se logró en primer lugar un permiso de 2 días y medio de libre disposición, que posee características de las vacaciones y de los días administrativos, Yáñez lo explica de la siguiente manera: “de las “vacaciones” tiene que es de libre disposición teniendo solamente que coordinarlo con la jefatura, y del “permiso administrativo” tiene que no es acumulable, pero puede ser fraccionado”.  Este permiso entró dentro de la discusión por obtener vacaciones de invierno para los funcionarios, el que sea de libre disposición permitiría tomarlos seguido de los días de vacaciones o solicitarlo entre feriados, como una muestra de buscar el bienestar de los trabajadores para que puedan compartir junto a sus familias.

Respecto a este importante avance, Lorena Yáñez, señaló durante su discurso en la ceremonia de la firma del contrato colectivo , que estos días libres fueron pensados en el bienestar de todos los trabajadores PUCV, indicando que «nuestro sindicato ha dado el primer paso para que así sea y por
esto acordamos con la universidad hacer extensible este beneficio al resto de los trabajadores que no tengan afiliación sindical. La explicación de esta última condición es simple: la ley no permite a ningún sindicato negociar por otra organización de trabajadores, cada sindicato es autónomo y a cada
dirigencia le corresponde negociar lo suyo por su gente».

Junto a esto, se consiguió la reducción de la jornada laboral para el mes de enero durante el 2020 y 2021, pudiendo salir una hora antes los viernes, esto como una señal en torno a la discusión de la reducción de la jornada laboral a 40 horas. Esta reducción será flexible, teniendo en consideración que durante enero existen muchas actividades extracurriculares, teniendo los funcionarios muchas veces que quedarse pasado este horario, por lo que se podría reducir esa hora otro día de la semana previa coordinación con la jefatura.

Finalmente se concretó un permiso prenatal de dos días para los padres, elemento que no existe en otras partes, puesto que solamente se respeta el permiso postnatal de cinco días que está estipulado por ley. La directiva indicó que esto es una muestra de la necesidad de trabajar en la corresponsabilidad parental, para poder realizar los trámites necesarios previos al parto y poder acompañar a las futuras madres de mejor manera, elemento que la Universidad entiende y por ende acogió la medida.

Una nueva forma de negociación

Uno de los puntos destacados por la directiva del sindicato, fue la nueva forma de realizar el trabajo relacionado a la negociación colectiva, apelando a que los tiempos han cambiado y ellos debían adaptarse a estos cambios. Dentro de estas aristas se encuentra la modificación respecto al uso de la información, donde actualmente los empleadores tienen la obligación de entregar información más específica a las organizaciones sindicales, lo que facilita el trabajo previo a la entrega del proyecto de contrato colectivo.

Con estos elementos presentes, la directiva pudo organizar datos duros, generar estadísticas y proyecciones de cada punto a discutir, donde además tuvieron la colaboración de varios socios y socias durante la elaboración del proyecto, permitiendo presentar un documento consolidado con la rigurosidad pertinente para obtener los beneficios otorgados.

Lorena Yáñez plantea que “esta fue otra forma de negociar, otra mirada de hacia dónde vamos, qué es lo que queremos y la universidad comprendió que no solamente primaban los intereses económicos, fue una mirada transversal, donde se plantea que nosotros podemos mejorar y que la universidad puede mejorar con nosotros”, argumentando que si los trabajadores están mejor en sus trabajos, se cumplen los plazos y metas y por ende la Universidad estará bien.

El directorio planteó, además, la necesidad de generar una discusión en torno a que el bono de armonía es un distractor para la reajustabilidad, limitando un crecimiento real a la remuneración permanente de los trabajadores. Junto a esto, la presidenta concluyó que “entendemos que la empresa y los trabajadores debemos trabajar en conjunto y en una línea común, empresa y trabajadores somos uno solo”, abogando por el buen trato logrado durante la negociación colectiva con la administración universitaria. El proceso culminó con la votación de la última oferta el pasado jueves 26 de septiembre, en el que participaron 454 trabajadoras y trabajadores de un total de 538 asociados, lo que representa una participación del 84,4%. De este grupo, el acuerdo fue acogido favorablemente por 414 votos, lo que equivale a un 91%, demostrando un amplio apoyo al trabajo realizado por la dirección sindical.