Ser mujer trabajadora en la PUCV: experiencias de socias del SAHC

Según el último Reporte de Sostenibilidad de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, 1292 personas se dedican a labores correspondientes a la categoría de personal de administración y servicios, donde 658 de ellas corresponden al género femenino, lo que demuestra la alta presencia femenina en la Casa de Estudios. Y son a esas trabajadoras a quienes hoy conmemoramos en el día Internacional de la Mujer, compartiendo reflexiones de algunas de nuestras socias del Sindicato Alberto Hurtado Cruchaga, quienes nos cuentan sus experiencias como mujeres en la Institución. 

Hace algunos años atrás, cuando Carla Tureo entró como estudiante de Ingeniería Civil electrónica, nunca se imaginó que sería la primera mujer en ser Supervisora de Procesamiento de Datos del Laboratorio de Fotometría y Control de Calidad de la PUCV. Aquello, pues según comenta, ha tenido que sortear muchos prejuicios que se asocian a que sea una mujer en el que antiguamente era un espacio exclusivamente masculino. 

“Yo entré a estudiar y éramos 7 mujeres rodeadas de 100 hombres. Hoy en el presente veo cada vez más mujeres estudiando carreras como estas, en las cuales antes pensaban que una mujer no podía estudiar”, señala.

Y eso no es todo. Carla ha tenido una larga y exitosa carrera en la Universidad, donde también se ha desarrollado como docente, experiencia que destaca por las múltiples herramientas que adquirió y que comenta que aplicó tanto fuera como dentro de las salas de clases. 

La realidad de Carla no es un caso aislado en la Institución. También está Evelyn Machuca, quien se desempeña como supervisora de la casa de escultura y de la Escuela de Arquitectura, quien comenta que: “cuando yo ingresé a la Universidad no habían mujeres supervisoras del área de servicios y por lo mismo realizaron un curso de capacitación para preparar a distintas compañeras para esta función. Jamás pensé que yo sería una de las primeras en tener esa oportunidad”. 

“Pensé que iba a ser muy difícil tener que darme a respetar con mis compañeros, pero la verdad es que trabajamos en un equipo donde todos nos tratamos con respeto, más allá de las diferencias que podamos tener”, agrega, al señalar sobre los cuestionamientos que tuvo en algún momento sobre tomar este desafío, al que se le suma el hecho de estar terminando sus estudios superiores y que es madre de dos niñas de 14 y 7 años respectivamente. 

En relación a sus múltiples roles, comenta que “en la Universidad me han dado todas las oportunidades para compatibilizar mis estudios, mi vida como madre y mi cargo, donde tanto mi jefatura como mis compañeros, me apoyan y acompañan cada vez que lo necesito”. 

Misma opinión comparte Nancy Canales, actual secretaria de la Escuela de Periodismo, quien ingresó a la Institución en 1979 a trabajar en la oficina de Planificación y Estudios de la PUCV, un equipo compuesto exclusivamente por hombres en ese entonces. “Cuando llegué y me vi en este equipo, me asusté en un principio y pensé que quizás mi opinión nunca iba a ser tomada en cuenta, porque era secretaria y mujer. Pero estaba equivocada, ya que siempre pude decir lo que pensaba. Y en la actualidad, en la carrera de Periodismo, soy considerada en todos los procesos de mi escuela, donde me valoran y respetan”, señala Nancy.

“Estoy agradecida de formar parte de un equipo y de una Universidad donde la inclusión por todos quienes nos rodean es algo que se trabaja constantemente, donde podemos desarrollarnos como personas en su amplia variedad y aportar a la Institución con todos nuestros talentos y habilidades, y donde vas a ser escuchada cuando quieras aportar algo”, concluye.