1 de mayo: nuestro día, nuestros derechos

Este 1° de Mayo lo volvemos a conmemorar de manera excepcional, debido al contexto sanitario que atraviesa el país y el mundo por la pandemia. Sin embargo, esta importante fecha sigue representando, pese a la situación en la que nos encontramos, la reivindicación por la recuperación del empleo, de los salarios, derechos sociales, laborales, ciudadanos y la erradicación de las desigualdades para alcanzar el bienestar de las personas, recordando así también a quienes dieron su vida por conseguir algunos derechos que hoy consideramos
normales.

Este tiempo de crisis y las difíciles circunstancias que ha provocado, ha evidenciado la importancia de determinadas profesiones y oficios para el funcionamiento y la subsistencia de toda la sociedad, como también puestos de trabajo que en ocasiones son precisamente los menos valorados, y con demasiada frecuencia víctimas de la precariedad, quedando muchas veces en el desempleo.

La fragilidad del empleo, del sistema de salud y el sistema previsional, nos demuestra la necesidad urgente de reivindicar medidas en materias económicas, sociales y laborales que sitúen siempre en el centro a las personas y que destaquen el valor de su trabajo por encima de otros intereses. Esto resulta relevante para que la recuperación sea rápida, sin dejar a nadie fuera.

Ante este panorama, como trabajadores y trabajadoras de la PUCV debemos reconocer el esfuerzo del gobierno universitario para garantizar la estabilidad laboral y económica de todo el personal de la Institución, teniendo como primera prioridad el bienestar de las
personas.

Es así que hoy casi el 90% del personal se encuentra trabajando remotamente, y es a ellos y ellas que el Sindicato Alberto Hurtado Cruchaga desea reconocer y valorar sus esfuerzos en los últimos 13 meses, para mantener el funcionamiento de la Casa de Estudios.
Saludamos especialmente a vigilantes, auxiliares, personal de laboratorio y algunos equipos administrativos, que de manera presencial han llevado a cabo sus tareas, como también a quienes, por la naturaleza de sus funciones, no han podido desempeñar sus labores.

Entendiendo los tiempos actuales que sin duda han sido muy exigentes para todos y todas en diferentes ámbitos, destacamos la capacidad de adaptación de nuestros afiliados y afiliadas, de quienes estamos muy orgullosos de la señal de identidad, de su independencia, de su pluralismo, pero sobre todo de su solidaridad. Al respecto, nuestra organización ha dado lo mejor de sí para estar al servicio de todas las trabajadoras y trabajadores, informando y haciendo su trabajo sindical a pesar de las nuevas condiciones que sin duda han significado un desafío para la organización.

Es por esto que en este 1° de Mayo, enviamos un mensaje de esperanza, pues tenemos la oportunidad de realizar cambios en la sociedad chilena, haciéndola más solidaria, más justa, poniendo el valor del trabajo y de las personas donde debe estar.

¡VIVA EL 1° DE MAYO!
¡VIVAN LAS TRABAJADORAS Y LOS TRABAJADORES!
¡VIVA EL SINDICATO ALBERTO HURTADO CRUCHAGA!