Sindicato Alberto Hurtado Cruchaga finaliza su proceso de Negociación Colectiva 2021-2023

Durante varios meses, la directiva del Sindicato Alberto Hurtado Cruchaga trabajó en el nuevo proyecto de Negociación Colectiva con la PUCV, un proceso que contempló varias semanas de conversaciones y acuerdos dentro del trabajo con la Comisión Asesora, con el fin de recoger las diferentes realidades y opiniones de los socios y socias. 

En este sentido, finalmente el pasado martes 28 de septiembre se convocó a los socios y socias del sindicato a votar la última oferta presentada por la Universidad y, al término de la jornada, los resultados indicaron que la propuesta de la institución fue aceptada por el 88,5% del total de los votantes, concluyendo así el proceso de negociación colectiva. 

Luego de arduos meses de trabajo, preparación y estudios, y tras aceptada la oferta, la presidenta del Sindicato, Lorena Yañez, destaca que este proyecto pudo construirse desde las diferencias, y que gracias al respeto de cada uno de los participantes “se enriqueció el debate, las posturas y los resultados a los que esperábamos llegar”. Asimismo, recalcó que, a pesar de las distintas opiniones “siempre prevaleció el pensamiento colectivo, porque si estamos aquí, es con el fin de poder trabajar y obtener beneficios para todos”. 

Principales avances 

El nuevo contrato colectivo contiene avances desde los escenarios sociales y económicos. En este primer punto, es posible destacar la rebaja de la jornada laboral progresiva, de 43 horas semanales durante el 2021, a 42 horas semanales para el 2023. A través de este acuerdo, se buscó beneficiar a los trabajadores con una mejor calidad de vida y conciliación familiar. 

Por otra parte, también se destaca el aumento a 5 días de los permisos de carácter anual. Estos días, pueden ser fraccionados al igual que los administrativos, y solicitados en cualquier momento previa coordinación con la jefatura correspondiente. Además, este beneficio se extiende incluso hasta las y los trabajadores no sindicalizados. 

Asimismo, fue posible obtener 5 días de permiso para aquellas personas que tienen hijos/as con discapacidad y que necesitan un espacio frente a cualquier emergencia, tratamiento o imprevisto. Cabe destacar que, en este punto, los resultados para poder llegar a un acuerdo con la Universidad, se obtuvieron gracias a la participación de los socios en las encuestas, pues se evidenció una realidad que hasta antes de la elaboración del proyecto no había sido tratada, y que hoy ayuda a promover la inclusión. 

Igualmente, se obtuvo un avance en el área de diversidad sexual al reemplazar los términos de “padre” y “madre” por el concepto “progenitores”, otorgando así un reconocimiento a aquellas familias homoparentales e invitándonos a avanzar aún más en la inclusión de todas las personas dentro de la Universidad. 

En cuanto a los avances en el plan económico, se llegó a un acuerdo para un incentivo del sueldo en base al IPC y también se vieron beneficiados de forma positiva los 6 puntos de incremento que involucran los bonos de negociación colectiva. Además, se hizo reconocimiento a aquellas personas que han dedicado gran parte de su vida a la Universidad. En este sentido, se llegó a un acuerdo para entregar un bono a las y los trabajadores que cumplan 50 años desempeñando funciones en la institución, para destacar compromiso y entrega. 

Aún quedan objetivos por cumplir 

Si bien fue posible llegar a un acuerdo con la Universidad en diversos puntos que otorgan beneficios y garantías a los socios y socias, también es justo destacar aquellos temas donde es necesario seguir trabajando y profundizando en las siguientes negociaciones. Uno de ellos, es el ingreso mínimo PUCV, aspecto donde no fue posible llegar a un consenso, provocando que no fuera establecido dentro del nuevo contrato colectivo.  

De la misma forma, la modalidad de trabajo fue otra arista donde, a pesar de proponer un acuerdo marco para fijar las condiciones y garantías del teletrabajo, no fue posible llegar al trato esperado con la Universidad. Sin embargo, se incorporó una cláusula que contiene una declaración de principios, y se compromete a proteger las condiciones mínimas y a promover instancias de mejoras al momento de implementar esta modalidad. 

En este contexto, es necesario señalar que, si bien hay cargos que pueden migrar a esta modalidad y también hay personas que les acomoda desempeñar sus funciones de manera virtual, es fundamental abordar este tema con responsabilidad y proyecciones, con el fin de resguardar las condiciones adecuadas de trabajo. 

No obstante, aun cuando se presentaron diferencias, es justo destacar que el proceso se llevó a cabo de forma transparente, con la participación de todos los socios y socias, y con bases que sustentaron cada punto a tratar. En este sentido, particularmente las negociaciones contemplan una larga tramitación que no termina ahora, más bien la idea es seguir caminando. En cada contrato colectivo se logra un avance, donde la Universidad progresa y evoluciona con los trabajadores.